Nuestro compromiso

Compromiso con la protección de menores


Ante el drama de los abusos sexuales cometidos por algunos miembros de la Iglesia, en el cumplimiento de la misión que la esta les había confiado, el compromiso de la Iglesia tiene cuatro dimensiones:


  • – Acompañar, acoger y comprender el dolor causado;
  • – Sanar las heridas de las víctimas, que viven ellas y su entorno más cercano;
  • – Reparar, en la medida de los posible, el daño causado;
  • – Cuidar de que esos hechos no se vuelvan a repetir, desarrollando políticas de prevención, de formación y de atención en todos los lugares de la Iglesia en que se realicen actividades con menores.

La Iglesia entiende que el abuso sexual cometido contra menores es una grave desgracia que afecta a muchas personas. En primer lugar, de manera muy especial, para la víctima y para su entorno familiar, quienes arrastrarán durante toda su vida el peso de un drama personal y social.

Es también una desgracia para todo el Pueblo de Dios, a quien se le ha encargado la misión de anunciar el Evangelio. Él ha visto cómo algunas personas, con quienes compartían la misión de anunciar el mensaje salvador de Jesucristo, la han traicionado. Con ello, lastran la vida cristiana de todos y dificultan el empeño evangélico al que todos están llamados.

Es también una desgracia para la persona que ha cometido los abusos. Está llamado a una sincera conversión que se debe expresar en obras concretas que van desde la petición de perdón y el cumplimiento de la pena que se le imponga, hasta la obligación de restituir, en lo que sea posible, el daño causado y las consecuencias derivadas.

Las diócesis e instituciones religiosas españolas siguen dando pasos en su compromiso para la protección de abusos a menores y personas vulnerables.

En cumplimiento de lo establecido por la Santa Sede todas las diócesis españolas tienen establecidos, desde antes del 1 de junio de 2020, protocolos y oficinas para la protección de menores y presentación de denuncias por abusos cometidos.

202

OFICINAS

60

IGLESIA DIOCESANA

142

CONGREGACIONES

En cifras

Además de las 60 oficinas en el ámbito de la Iglesia diocesana (de carácter diocesano, interdiocesano y lugares de acogida), las congregaciones religiosas han abierto 142 oficinas pertenecientes a 121 congregaciones (las más grandes han abierto varias en España, según provincias). En total, la Iglesia en España ha abierto en estos dos años 202 oficinas preparadas para la recepción de denuncias de abusos cometidos en el pasado. Estas oficinas se encargan también del establecimiento de protocolos de actuación y formación para la protección de menores y la prevención de abusos.

QUÉ ESTAMOS HACIENDO

Diócesis y congregaciones

En cada diócesis y congregaciones religiosas, los obispos y los superiores llevan a cabo, bajo la dirección y coordinación de la Congregación para la Doctrina de la Fe, los procesos para el tratamiento de los delitos en sus respectivas jurisdicciones eclesiásticas.

Las diócesis y las congregaciones religiosas están desarrollando, poniendo en vigor y formando a sus miembros en procesos comunes para la protección de menores, protocolos para los centros educativos y formación para profesores y alumnos para la detección y prevención de abusos a menores.

Además en cada diócesis o provincia eclesiástica y congregación religiosa se han creado oficinas para la presentación de denuncias en relación a casos antiguos y prescritos, que buscan la acogida pastoral a las víctimas, el conocimiento de la situación que han vivido y el acompañamiento personal, espiritual o institucional que ellos deseen.

Servicio de coordinación y auditoría

La Conferencia Episcopal Española ha puesto en marcha en enero de 2022 un servicio de coordinación y apoyo a las oficinas de protección de menores. Además, encargó en febrero de 2022, una auditoría independiente a Cremades & Calvo-Sotelo acerca de los informes e investigaciones realizados sobre los casos de abusos a menores cometidos por algunos miembros de la Iglesia. 

El encargo realizado a este grupo de trabajo de Cremades tiene tres objetivos fundamentales: por un lado, el estudio de los datos sobre las denuncias por abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia con el objetivo de realizar un mapa lo más preciso posible sobre esta realidad; por otro lado, la auditoría y revisión del conjunto de medidas de prevención y procedimientos de actuación adoptados por la Iglesia católica; Y, en tercer lugar, la propuesta de medidas de mejora relacionadas con la prevención y los procedimientos organizativos y de actuación en relación a los abusos. El encargo a Cremades – Calvo Sotelo se puede consultar aquí.

Un trabajo conjunto

Los obispos españoles crearon, en septiembre de 2018, un primer grupo de trabajo para la revisión y actualización de los protocolos vigentes para la presentación de las denuncias relativas a abusos sexuales cometidos contra menores y personas vulnerables en la Iglesia.

A partir del encuentro de presidentes de Conferencias Episcopales en Roma, con el Papa Francisco, los distintos organismos de la CEE (Plenarias, Permanentes y Ejecutivos) han ido trazando, siguiendo las directrices de la Santa Sede, unas líneas comunes de trabajo.

Desde junio de 2021 existen en cada diócesis o provincia eclesiástica, oficinas diocesanas y metropolitanas de denuncias de abusos sexuales a menores y a personas vulnerables. Acogida, escucha, prevención y formación son las claves del trabajo de estas oficinas, presentes también en numerosas congregaciones religiosas.

La Iglesia católica asume el compromiso de: cuidar y educar, con respeto y ejerciendo su ministerio; proteger a todos menores y adultos vulnerables; crear comunidades seguras donde haya una vigilancia informada sobre los peligros del abuso.

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